¿Cómo se presenta el trastorno esquizoafectivo en el DSM-5?

RESUMEN

El trastorno esquizoafectivo ha sido reconocido y definido de manera bastante variable.

Se ha posicionado de forma variable como una entidad discreta, una variante de esquizofrenia o de un trastorno del estado de ánimo, como simplemente reflejo de la coexistencia de esquizofrenia y un trastorno del estado de ánimo, y reflejando efectivamente un diagnóstico a lo largo de un continuo que une la esquizofrenia y el trastorno bipolar.

Este artículo considera puntos de vista históricos, algunos datos empíricos que anticipan la consideración de su estado, y se centra en su clasificación en el Manual diagnóstico y estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición (DSM-5).

Los criterios del DSM-5 aparentemente lo ponderan en la dirección de una enfermedad esquizofrénica, como lo hacen algunos estudios empíricos, mientras que la literatura empírica que examina la respuesta al litio lo vincula más estrechamente con el trastorno bipolar. Se sugiere que los criterios B y C del DSM-5 sean operacionalmente inviables. Se proporcionan algunas sugerencias para una definición más simple.

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XI Encuentros en Psiquiatría: conducta suicida

Los profesionales a los que están dirigidos estos Encuentros Nacionales en Psiquiatría son todas aquellas relacionadas con la Salud Mental. Principalmente está dirigido a psiquiatras, médicos de atención primaria, psicólogos y enfermeros, aunque al ser un monográfico, sirve de profundización a estudiosos del tema. Estos undécimos encuentros se celebrarán en Sevilla el 17 y 18 de abril de 2020. Encuentros Nacionales en Psiquiatría es una reunión de profesionales que surge por la necesidad constante de actualización en materia de salud mental. El principal objetivo es la integración de los conocimientos sobre un tema monográfico desde distintos puntos de vista y por profesionales de disciplinas complementarias. Se pretende con ello que los asistentes puedan adquirir los conocimientos y teorías más actuales sobre el tema de una forma global, no sólo a través de los ponentes y discusores, sino a través de los propios asistentes, que tendrán la oportunidad de expresar sus opiniones e inquietudes.

El estudio de síndromes genéticos ayuda a mejorar la salud mental

El estudio de los síndromes genéticos en salud mental puede ayudar a entender la psicopatología e identificar nuevas estrategias terapéuticas para quienes los padecen.  Covadonga Martínez Díaz-Caneja,  coordinadora del grupo de investigación del Servicio de psiquiatría del Niño y del Adolescente y Salud Mental del hospital General Universitario Gregorio Marañón,  ha abordado este tema en un simposio sobre genética y salud mental en el XXII Congreso Nacional de Psiquiatría que se ha celebrado del 26 al 28 de septiembre en Bilbao.

En él, se ha transmitido a los psiquiatras asistentes, muchos de ellos clínicos, información básica sobre aspectos importantes en genética “para poder entender por un lado los resultados en investigación que se ha ido publicando recientemente y, por otro lado, para intentar transmitirles cuál era la posible utilidad práctica de estos hallazgos”.  

Martínez Díaz-Caneja es una de las cuatro profesionales que trabajan en un programa pionero de genética y Salud Mental del hospital General Universitario Gregorio Marañón que echó a andar en el año 2014.

“Es un programa que ofrece atención especializada a personas con síndromes genéticos que presentan psicopatología o presentan un trastorno genético con alto riesgo de asociarse con trastornos mentales o con problemas del neurodesarrollo”, ha explicado.  

Mejorar el entendimiento 

Durante su intervención, ha explicado por qué puede ser útil estudiar este tipo de síndromes genéticos. Y es, sobre todo, porque puede ayudar a entender la fisiopatología de las enfermedades mentales y las dificultades que tienen estas personas.


“El estudio nos puede ayudar a desarrollar tratamientos”

“También nos puede ayudar a desarrollar tratamientos, porque al ser síndromes genéticos tienen una causa genética conocida y es más fácil identificar las vías que están alteradas y poder identificar posibles dianas terapéuticas”, asegura en una entrevista con Redacción Médica.  

“Hay otro aspecto fundamental -prosigue- que tiene más que ver con el hecho de que son personas que muchas veces, a pesar de que tienen unas altas tasas de patología,  no reciben la atención adecuada porque no se entiende la forma en la que manifiestan la psicopatología, o no se les da la suficiente importancia. Por ese motivo empezamos nosotros el Programa de genética y Salud mental”.  

Algunos de estos trastornos genéticos pueden llegar a tener un 90 por ciento de riesgo de desarrollar trastornos mentales y, sin embargo, en ocasiones el tratamiento que pueden recibir no es el que deberían según las guías clínicas.
Los dos grandes síndromes genéticos

Martínez Díaz-Caneja ha centrado la presentación, sobre todo, en aspectos clínicos y de investigación relacionados los síndromes genéticos que ven más a menudo en su consulta: síndrome de Prader Willi y el síndrome de delección 22q11,  ambos poco frecuentes.  

El síndrome de Prader Willi, explica, se un síndrome que afecta a una de cada 10. 000 personas y que caracteriza por un retraso en el desarrollo, discapacidad intelectual. “Son jóvenes -señala- que van a tener muchísimos problemas en relación con la regulación del apetito y de la ingesta. El reto que nos encontramos en la práctica clínica es que además de hacer medidas conductuales para evitar que tengan acceso a lac omida, de momento no hemos conseguido encontrar tratamiento farmacológico”.

Por ello, explica la psiquiatra que se está realizando mucha investigación en este caso, así que han aprovechado para presentar explicar los tratamientos que les funcionan en consulta, así como mostrar lo que se está publicando  sobre ello.  

El síndrome de delcción 22q11,   más frecuente, puede aparecer en uno de cada 2000 recién nacidos vivos. Se caracteriza por una pérdida del material genetico brazo largo del cromosoma 22 y se asocia con una serie de manifestaciones neuropsiquiátricas.


“Es probable que estos niños tengan necesidades educativas específicas”

“Es muy frecuente que haya alteraciones cardiacas, problemas inmunitarios, infecciones… Y también problemas en la formación del paladar, por lo que tienen una voz nasal característica. Además, se ha visto que tieen un riesgo aumentado de presentar todo tipo de trastornos mentales, pero de forma muy específica psicosis y trastornos del espectro de la esquizofrenia”, asegura.

Se trata de un programa clínico en el que también se realiza investigación. La frecuencia del seguimiento y tratamiento se personaliza en función de la edad y las necesidades de las personas a las que se atiende.  Cuando los pacientes llegan con muy pocos años, intentan identificar las señales de alarma para, por ejemplo, derivarlos a atención temprana. Por eso, se coordinan con otros profesionales, sobre todo de la educación, ya que es probable que estos niños tengan necesidades educativas específicas.
Atender antes 

“Y a medida que se van haciendo mayores, nosotros les seguimos. Les vamos monotorizando.  Cuando aparece psicopatología o síntomas que nos preocupan más, vamos interviniendo. A lo largo de todo el proceso ofrecemos información y apoyo a los familiares. Y,   según la psicopatología, les ofrecemos los tratamientos necesarios”, comenta.  

“Ahora nos llega la mayoría de los pacientes -continúa- poco después de realizar el diagnóstico genético,  que en algunos casos es muy pronto. Normalmente los solemos ver por primera vez antes de los seis años. Después, les vamos siguiendo con una frecuencia variable anual o bianual si no hay psicopatología, si no hay ningún signo de preocupación. Y en los que vemos que sí presentan síntomas o manifestaciones que nos preocupen, les damos ya citas más frecuentes como se las daríamos en otros contextos”.

“También estamos pendientes de si aparecen factores de riesgo como acoso escolar,  que es muy frecuente en personas con problemas del neurodesarrollo y síndromes genéticos, para poder intervenir de forma precoz”, explica.

“Como muchos de los pacientes ya nos conocen desde pequeños es más fácil muchas veces detectar cuando hay alguna señal de alarma  -prosigue- y además permite que cuando aparece psicopatología podamos atenderles mucho antes y ofrecerles una atención más adecuada”.

La guía hace hincapié en el tratamiento tanto de la sintomatología positiva así como en los menos conocidos síntomas negativos, enfatizando la importancia de un manejo completo de la esquizofrenia a través del tratamiento.  

Es un proyecto fruto de los esfuerzos de Casen Recordati por aportar valor y ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes, incluyendo las actividades para el impulso del conocimiento y la concienciación, en este caso en el tratamiento de la esquizofrenia.  

Es de carácter divulgativo y encabezada por el doctor en Psiquiatría Pedro Moreno Gea, esta guía persigue: 

▪ Fomentar la sensibilización sobre el trastorno en su conjunto

▪ Generar conocimiento para un manejo completo de la esquizofrenia 

▪ Aportar consejos que ayuden a los pacientes y sus familias, en la concienciación social sobre este trastorno

La guía consta de 5 capítulos, donde se hace una presentación de la misma, se informa sobre aspectos claves de a esquizofrenia, información para detectar los síntomas positivos y sobre todo los negativos, información sobre las distintas posibilidades de tratamiento y recomendaciones para la familia y red de apoyo del paciente.

Va dirigida a las personas que padecen esquizofrenia, a sus familias y seres queridos para que conociendo mejor la enfermedad y a pesar de todos los retos a afrontar, cuenten con todas las oportunidades.

Evaluación de la efectividad de aripiprazol lauroxil para el tratamiento de la esquizofrenia

RESUMEN

Los ensayos clínicos de esquizofrenia comúnmente miden los cambios observados en la puntuación total de la escala de síndrome Positivo y Negativo (PANSS). Sin embargo, es más intuitivo pensar en la respuesta frente a la no respuesta, un resultado binario. La evaluación de los resultados binarios permite el cálculo del número necesario para tratar (NNT) para los resultados terapéuticos, el número necesario para dañar (NNH) para los resultados adversos y la probabilidad de ser ayudado o perjudicado (LHH) para demostrar compensaciones de beneficio / riesgo. Aquí, NNT, NNH y LHH se utilizaron para evaluar la utilidad clínica de aripiprazol lauroxil en pacientes con exacerbación aguda de esquizofrenia.

Se tomaron datos categóricos de eficacia y tolerabilidad del ensayo pivotal de fase 3 que evaluó aripiprazol lauroxil para el tratamiento de una exacerbación aguda de la esquizofrenia. Los valores de NNT y NNH, con IC del 95%, se calcularon en este análisis post hoc.

Utilizando la población por intención de tratar para las dosis agrupadas de aripiprazol lauroxil (441 mg [n = 196] y 882 mg [n = 204] q4w), las tasas de respuesta (≥30% de mejora con respecto a la puntuación total de PANSS inicial) 35. 3% para los brazos de aripiprazol lauroxil versus 18. 4% para placebo (n = 196), produciendo un NNT de 6 (IC 95%: 5–11). Las tasas de interrupción debido a eventos adversos (EA) fueron más altas entre los pacientes asignados al azar a placebo que a cualquiera de las dosis de aripiprazol lauroxil. La acatisia fue el único EA con una incidencia ≥5% en cada grupo de aripiprazol lauroxil y al menos el doble que el placebo (11. 6%, 11. 5% y 4. 3% de los pacientes que recibieron aripiprazol lauroxil 441 mg, 882 mg y placebo, respectivamente) , produciendo un NNH de 14 (IC 95%: 9–33) para las dosis agrupadas de aripiprazol lauroxil versus placebo. Al calcular la LHH para la respuesta terapéutica frente a la acatisia, el aripiprazol lauroxilo tenía 2, 3 veces más probabilidades de producir una respuesta terapéutica que un incidente de acatisia.

TDAH en adultos, todavía un problema invisible

Hasta hace poco, el TDAH en adultos (Trastorno por Déficit de atención con Hiperactividad) era un gran desconocido. Durante mucho tiempo se pensó que los síntomas esenciales de este cuadro se presentaban únicamente en edad infantil pero en los últimos años sabemos que la realidad es otra. Un gran número de personas que padecieron el trastorno en su infancia, continúan manteniendo los síntomas esenciales hasta la vejez. Según Weiss,  “el TDAH puede ser el trastorno psiquiátrico no diagnosticado más común en los adultos.

En los últimos años se ha incrementado de manera considerable el número de estudios acerca de este tema y hoy sabemos con toda certeza que más del 50% de los niños que tuvieron TDAH en la infancia mantienen en la vida adulta los síntomas esenciales del cuadro.

¿Cómo reconocer el TDAH en la vida adulta?: La falta de atención, la impulsividad y la hiperactividad son los síntomas distintivos de este trastorno, tanto en niños como en adultos. Pero con la edad muchas manifestaciones cambian de forma y con frecuencia todavía se les atribuye un origen equivocado como el estrés, el ritmo de vida intenso… La investigación establece que en la vida adulta, los síntomas principales del TDAH dan la cara principalmente en forma de: importante desorganización, problemas de atención y memoria, mala administración del tiempo, dificultades en la resolución de problemas, impulsividad e hiperactividad.

Y es que los adultos aquejados de este trastornosuelen presentar grandes dificultades para mantener la atención,  incluso cuando se esfuerzan por hacerlo. Con frecuencia no recuerdan lo que acaban de leer o escuchar. Les cuesta organizarsey priorizar tareas y suelen ser muy olvidadizos. Pero, a diferencia de los niños, la hiperactividad motriz no suele ser incapacitante. No corren, ni saltan sin parar. Afortunadamente. Generalmente, ésta se manifiesta en forma de inquietud,  con movimientos constantes de manos y pies y/o hablando sin parar.

Otra de las características fundamentales de los TDAH se encuentra en su dificultad para inhibir impulsos y pensamientos.  Es por eso que, a pesar de la edad, siguen metiendo la pata con frecuencia y toman decisiones importantes de manera precipitada e impulsiva, sin analizar las consecuencias. Dicen lo que piensan sin sopesar quién está delante y además presentan una escasa tolerancia a la frustración y muchas dificultades para esperar.

Estas manifestaciones hacen que la vida de un adulto con TDAH sea  a veces muy difícil y más cuando, por si fuera poco, los estudios establecen que un 60-70% de ellos tiene algún riesgo de padecer dificultades sociales, trastornos de ansiedad, frustración e ira, trastornos afectivos, depresión, trastornos del sueño, u otros debidos a la falta de control (conducta antisocial, trastornos compulsivos, abuso de sustancias o accidentes de tráfico).

Sin embargo, no solo poseen áreas vulnerables. También gozan de cualidades muy positivas que a veces olvidamos y que hay que fomentar por encima de todo porque desde ellas puede cimentarse el éxito de su vida futura. Muchos son inteligentes, creativos, divertidos y realizan actos elogiosos. Algunos son muy queridos o incluso el alma de su grupo.

Pero de lo que no cabe duda es que la vida con ellos es muy intensa y quererlos supone un gran reto. Más cuando son adultos y no los entendemos, ni gozamos de autoridad para controlarlos, pues nos obligan a estar en permanente alerta.

Por eso poder hablar hoy de la existencia de TDAH en adultos supone un gran avance, un alivio y una luz para muchas personas aquejadas del trastorno y para sus familias, que hasta ahora se enfrentaban a un problema muchas veces invisible. Por suerte, en la actualidad contamos con profesionales ampliamente preparados para un diagnóstico certero y una intervención eficaz.

¿Cómo ayudarles? Esta afectación tiene una contrastada base biológica y la medicación con estimulantes ha demostrado ser, también en los adultos, una pieza clave en la mejora de la sintomatología esencial del cuadro.

Sin embargo, todos los estudios coinciden en establecer que el tratamiento más efectivo es aquél que combina la medicación con una intervención psicológica orientada al desarrollo de habilidades conductuales, cognitivas, sociales, y emocionales que ayuden a controlar los síntomas y los posibles trastornos asociados.  S. Young y J. Braham, profesoras del KingsCollege de Londres, fueron pioneras en el desarrollo de un modelo de intervención global para el TDAH en adultos cuya eficacia hoy se encuentra ampliamente contrastada.

No obstante, además de la medicación y la intervención, todos los estudios avalan que la familia constituye una delas piezas clave de la recuperación. Pero en su importante función, necesitan conocimiento y sobre todo mucha ayuda para orientar, contener y estimular a sus seres queridos y, sobre todo, para no desfallecer con ellos.

Por todo lo señalado debemos ser positivos. El diagnóstico y la intervención del TDAH son cada vez más tempranos. Gracias a ello, y aunque es un trastorno crónico, es posible que en un futuro muchos de los que trabajaron en la infancia lleguen a la vida adulta con los síntomas esenciales muy controlados y grandes posibilidades de una vida plena. Existen muchos casos de niños que lucharon incansablemente con ayuda de padres y profesionales y que hoy afrontan la vida adulta con amplias posibilidades de éxito. Sin embargo,  todavía existen muchos adultos de nuestra generación que no fueron diagnosticados en edad infantil y a los que aún no se les ha ocurrido buscar la causa de sus males en esa dirección.

Aún queda mucho por hacer. El TDAH en adultos todavía está infradiagnosticado y por ello,  mal comprendido e incorrectamente tratado.  Ante la sospecha es determinante acudir a profesionales que confirmen el diagnóstico y coordinen el tratamiento. Pero queda un gran reto: reconocer los síntomas y, mucho más difícil, sobre todo para los adultos… pedir ayuda.

Se publica el libro ‘Relatos de vida’ con el objetivo de compartir experiencias entre pacientes con esquizofrenia

Un total de 36 pacientes con esquizofrenia han querido compartir sus emociones, sueños y anhelos más allá de su enfermedad en el libro ‘Relatos de vida’, editado por Janssen Pharmaceutical Companies of Johnson & Johnson en colaboración con 14 asociaciones de pacientes y que busca la integración de estas personas en la sociedad, eliminando el estigma asociado a la salud mental y fomentando que se empatice con una realidad que viven miles de españoles.

La obra se ha presentado en el marco del XXII Congreso Nacional de psiquiatría en Bilbao y forma parte del proyecto ‘Tiempo’, una iniciativa que tiene por objetivo facilitar que estas personas tengan la oportunidad de demostrar sus logros, así como ayudar a otras que estén pasando por esta misma situación.

El coordinador del grupo de Recuperación funcional del Proyecto VIVE, Miquel Roca, explica que “el proceso de recuperación funcional de estas personas es complejo, ya que no hay una única meta y el camino está lleno de etapas”. Así, señala que “el tiempo es fundamental para el ser humano, más aún cuando el proyecto vital se ve interrumpido por una enfermedad, y es tan esencial que decidimos llamar a este proyecto en el que los pacientes describen su proyecto de vida con una enfermedad mental”.

El libro parte de la premisa de que la información sobre estas enfermedades puede ayudar a que se entiendan, a que se visibilicen y a que se estigmatice menos al que la sufre. “Conocer experiencias propias de personas que conviven con la esquizofrenia y no solo de profesionales que ofrecen información más técnica, es muy positivo para el paciente y su familia, precisamente éste es uno de los motivos por el que decidí participar en el libro”, afirma María Jesús García Villa, que ha compartido su historia en la publicación.

Por ello, en cuanto al estereotipo, el doctor Roca apunta que, aunque se ha avanzado mucho en reducirlo, aún queda un largo camino por recorrer, pues “no es solo un estigma de la enfermedad mental, sino de las personas con enfermedad mental, de la propia psiquiatría e incluso del psiquiatra”. No obstante, asegura estar convencido de que “tanto el desarrollo como el resultado de este proyecto proyecto, convertido en este libro, va a contribuir a mitigarlo”.

Por su parte, García Villa argumenta que iniciativas como ésta sirven para dar “esperanza” y “apoyo” a los que conviven con esta situación. “Somos un ejemplo de personas que han podido continuar con su vida y eso es esperanzador”, y añade que contar su historia le ha “dado fuerzas para salir del armario y participar en la sociedad”. En esta línea, añade que “el silencio no ayuda”, porque “tener una enfermedad no te define como persona, es algo puntual, una parte de la historia, pero no un proyecto de vida”.

Tratamiento de la depresión con medicamentos antiinflamatorios: el papel del alivio del dolor

En su metanálisis, Kohler ‐ Forsberg y sus colegas analizaron la eficacia o el efecto del tratamiento antiinflamatorio en el trastorno depresivo mayor o los síntomas depresivos.

En la discusión de las limitaciones de su metanálisis, mencionan brevemente que “aunque se ha demostrado que los efectos antidepresivos de los AINE son independientes de sus efectos analgésicos, el efecto antidepresivo de los agentes antiinflamatorios puede mediarse a través de su efecto sobre enfermedades somáticas “.

Kohler ‐ Forsberg y sus colegas usan el estudio de Iyengar y sus colegas como evidencia de apoyo de su afirmación de que se ha demostrado que los efectos antidepresivos de los AINE son independientes de sus efectos para aliviar el dolor.

El súper poder de convertir los cardos de la vida en girasoles de Van Gogh

María Cristina tiene 72 años, es argentina y vive entre Madrid y Málaga. Padece un cáncer desde hace cuatro años. Vio morir a su marido por culpa de un mesotelioma. Su hijo Rodrigo se suicidó tirándose a las vías de un tren y otro de sus hijos es bipolar. A pesar de todos los varapalos, sigue pintando acuarelas a todo color. Dedica su vida a acompañar a enfermos en cuidados paliativos y a transmitir que “la vida es un drama solo si se mira como un drama”. Contra todo pronóstico, se siente “una mujer privilegiada acostumbrada a aprender del dolor”. En su vida no hay lugar para el luto. Su historia son muchas páginas de cómo “enfrentarse a las tragedias sin hacer tragedia”, un súper poder tan humano como esta heroína sin capa que sobrevuela trascendiendo la vida con sus turbantes de alegría

La historia de María Cristina es en blanco y negro, pero con sonrisa a color.

Julio ardiente en Madrid. Hospital Infanta Sofía, San Sebastián de los Reyes. Torre 1, planta de Oncología, habitación 522. María Cristina González Romero tiene el cuerpo lleno de llagas en mitad de un tratamiento experimental y lleva nueve días ingresada en su segunda casa. Hace cuatro años le operaron de un cáncer de riñón, y desde entonces va y viene, avanza y retrocede, golpea dura o queda tendida sobre el ring.

Mientras los médicos observan por el retrovisor la posible conquista de la metástasis, ella mira por la ventana bañando su rostro de luz de verano. Apoya una pierna escayolada sobre el sofá de escay. Le brillan los ojos de ganas de vivir. En dos horas de sonriente conversación, escribe su propia historia clínica personal.

Imagínense un campo seco de cardos borriqueros en agosto. O una cuesta arriba de cerca de 72 años de duración sin tregua para respirar. O un imán para las tragedias. O un túnel sin esperanzas de luz. O la personificación de la claustrofobia vital. Estos son los datos objetivos.

“María Cristina me quiere gobernar” suena en sus oídos de niña tímida. Buenos Aires, campo abierto, años 50.  En nueve meses mueren tres de sus tios en fúnebre cadencia trimestral por culpa de una cardiopatía enquistada en el ADN de su familia paterna. A los 48 años en punto, ¡pum! ¿El próximo será papá? Tensión, entierros, sonrisas de fe y lágrimas. “No éramos ajenos al duelo. Era algo doloroso, pero normal. En mi casa no se ocultaba la muerte”.

A los 17 años, a María Cristina se le muere su abuelo. Un cáncer asesino lejos, aún, de los avances paliativos, le deja el cadáver entre sus manos. Y embarazada de su tercera hija, pierde también a su padre: “Fue muy duro, pero pronto aprendí a quedarme solo con lo precioso de la vida de papá”. Dos hermanos más al hoyo. De nuevo, el árbol genealógico con las raíces envenenadas hace estragos: a los 48 años, dos corazones jóvenes estallan sin piedad.

María Cristina tiene 72 años

¿Qué causa la aparición de psicosis en individuos con alto riesgo clínico? Un metaanálisis de riesgos y factores de protección

El veinte por ciento de las personas con riesgo clínico alto de psicosis (CHR-P) desarrollan el trastorno dentro de los 2 años. Una amplia investigación ha explorado los factores que diferencian a aquellos que desarrollan psicosis y aquellos que no lo hacen.

La revisión sistemática actual y el metanálisis abordan de manera integral la consistencia y la magnitud de la evidencia para el riesgo no puramente genético y los factores de protección asociados con el riesgo de desarrollar psicosis en individuos con CHR-P.

Se utilizaron metanálisis de efectos aleatorios, diferencia de medias estandarizada (DME) y odds ratio (OR), en combinación con una estratificación de evidencia establecida que evalúa la asociación de cada factor y la aparición de trastornos psicóticos (de clase I, evidencia convincente para evidencia débil clase IV), mientras se controlan varios tipos de sesgos.

Se recuperaron un total de 128 estudios controlados originales relacionados con 26 factores. Ningún factor mostró evidencia convincente de clase I. Dos factores adicionales se asociaron con la clase II: evidencia altamente sugestiva: síntomas psicóticos positivos atenuados (DME = 0. 348, IC 95%: 0. 280, 0. 415) y funcionamiento global (DME = −0. 291, IC del 95%: −0. 370, −0. 211). Hubo evidencia sugestiva de clase III para los síntomas psicóticos negativos (DME = 0. 393, IC 95%: 0. 317, 0. 469). Hubo una clase IV débil o ninguna evidencia de todos los demás factores.

Nuestros hallazgos sugieren que a pesar de la gran cantidad de factores de riesgo putativos investigados en la literatura, solo los síntomas psicóticos positivos atenuados, el funcionamiento global y los síntomas psicóticos negativos muestran evidencia sugestiva o mayor para la asociación con la transición a la psicosis. Los hallazgos actuales pueden informar el refinamiento de los modelos de predicción clínica y la medicina de precisión en este campo.